lunes, julio 31, 2006

31 de julio.

Saint - Exupéry cayó al mar el 31 de julio de 1944.



Para mí, éste es el más bello y el más triste paisaje del mundo. Fue aquí donde apareció el principito en la Tierra, y luego desapareció.
Mirad atentamente este paisaje para que estéis seguros de reconocerlo, si algún día hacéis un viaje a África, al desierto. Y, si llegáis a pasar por allí, no tengáis prisa, os lo suplico, ¡esperad un poco exactamente debajo de la estrella!. Si entonces un niño viene hacia vosotros, si ríe, si tiene cabellos de oro, si no responde cuando se le pregunta, adivinaréis al momento quién es. ¡Entonces sed buenos conmigo!. No me dejéis tan triste: escribidme en seguida que él ha vuelto...

domingo, julio 30, 2006

Leído al azar.

En el periódico de domingo, en medio de bombardeos que no cesan, de fichajes de fútbol o problemas de aeropuertos, se encontraban las palabras de Ángel González sobre las palabras:

hacen un ruido melodioso o triste, lo mismo que dos cuerpos que se aman.

sábado, julio 29, 2006

Lockheed Lightning P-38 .

Era el avión de Saint - Exupéry. En julio de 1944 desapareció durante una misión frente a las costas de Marsella. En 1998 un pescador encontró en la costa la pulsera del escritor. También se recuperaron los restos del avión. Quizá hay cosas que nunca debieran ser encontradas.

Como hipótesis de las causas del accidente se habla de fallo mecánico o incluso de un posible infarto. Se dice también que pudo tratarse de un suicidio. Las hélices, curvadas hacia fuera, indican según los expertos que el avión entró en picado en el agua, como hecho voluntariamente.

No sé. Quizá hay cosas que nunca debieran ser encontradas.

jueves, julio 27, 2006

Después.

Después de las tempestades, el cansancio y la calma en proporciones sin especificar.

Orhan Pamuk tiene frases deslumbrantes en el recién iniciado Nieve:

... a lo largo de nuestra vida sólo nieva una vez en nuestros sueños.

lunes, julio 10, 2006

Lejos.

Siempre son mas tristes las noticias cuando uno esta lejos.
Desde aqui un abrazo para J. , con rabia por lo injusto y deseo por que no acaben con su ilusion.

miércoles, julio 05, 2006

Praga

1,2 millones de habitantes...
245 m de altitud...
Latitud: 50º 04' 59" N...
Longitud: 014º 28' 00" E...
La llamada Paris de los 20 en los 90...
... y teclados sin tildes ni enhes.

lunes, julio 03, 2006

Alemania. Más allá del Mundial de fútbol (VI)

Ernst Lubitsch (1892 - 1947).
Director de cine alemán de origen judío, emigrado a Estados Unidos, donde fue el gran valedor de jóvenes directores como Billy Wilder.
Wilder tenía un cartel en el despacho que ponía: ¿Que haría Lubitsch?.

domingo, julio 02, 2006

Frustraciones.

Leído en La velocidad de la luz, de Javier Cercas:

...mi verdadera vocación no era escribir, sino haber escrito.

sábado, julio 01, 2006

Alemania. Más allá del Mundial de fútbol. (V).

La ley de la cerveza.

En 1516 el rey Guillermo IV de Baviera estableció legalmente en qué consistía la cerveza mediante una ley de pureza (Reinheitsgebot) basada en el agua, malta y lúpulo.

Por cierto, En España se asistió a la expansión de la cerveza a raíz del reinado de Carlos I, quien hizo traer maestros cerveceros germanos, para combatir la nostalgia centroeuropea.

El testimonio arqueológico más antiguo de esta bebida está en Elam, en el yacimiento de Godin Tepe (actual Irán; si Khomeini levantase la cabeza...).

viernes, junio 30, 2006

Historia e historias.

De Howard Zinn*:

La historia resulta siempre una buena excusa para recurrir a ella cuando se duda de hacerlo a Dios porque ambos juegan el mismo papel. Ambos son abstracciones, ambos carecen realmente de sentido si no lo pone uno mismo. Soy consciente de que el presidente Bush recurre mucho a Dios y creo que duda de hacerlo a la historia porque pienso que la palabra historia le desconcierta. No se encuentra seguro de qué hacer con ella y le resulta más familiar Dios.
Los líderes políticos, supongo, creen que la población está tan desconcertada por la palabra historia como ellos con la palabra Dios, y que pueden aceptar cualquier interpretación de la historia que se le ofrezca. Así que los dirigentes políticos se sienten libres para declarar que la historia está de su parte y tienen vía libre para servirse de ella como quieran.


* Howard Zinn: Historiador estadounidense (1922) y activista en el campo de los derechos civiles, especialmente en lo que respecta a los derechos de la población en las guerras. Sus escritos se basan en el marxismo, el anarquismo, el socialismo y la socialdemocracia. Ignoro el porcentaje de cada componente.

martes, junio 27, 2006

Alemania. Más allá del Mundial de fútbol. (IV).


El casco prusiano.

Una de las caricaturas más frecuentes sobre el carácter alemán se remite al famoso casco prusiano, vigente en el ejército alemán durante la primera guerra mundial (1914 - 1918). La verdad es que en la era de la ametralladora y del gas venenoso no tenía demasiada utilidad, pero anteriormente servía, según dicen los que saben de cascos, para desviar golpes de espada.

Fin de curso.

De Michal Viewegh, checo y genial en La educación de las chicas en Bohemia. Aun recortado, es largo pero vale la pena. Recoge un discurso de final de curso obra de un alumno:

Oye Doubek, me dijeron, estaría bien que alguien les diese las gracias. ¿A quién?, le pregunté. A los maestros ¿no?, ¿Y por qué?, le pregunté. ¿Acaso no les pagan?. Pero se me quedó la idea en la cabeza. No es que no, pero hasta cierto punto. Digamos que, por ejemplo, me enseñaron a leer y a escribir y cuándo fueron las guerras púnicas, pero por otra parte me dejaron no sé cuántas veces castigado después de clase y pillé cinco veces piojos (...). Sacando cuentas, estamos con los maestros más o menos empatados, me dije, y además dentro de un par de días nos largamos, asíu que a quién hay que darle las gracias.
Pero seguía con la idea metida en la cabeza. Me fijaba en los maestros, que ya casi no hablaban y parecían igual de gastados que los libros de texto esos que acabamos de devolver. ¿Y qué?, me decía, si es parte de su trabajo. Finalmente caí tan bajo que empecé a pensar en ellos como maestros, pero dio lo mismo, porque no se me ocurrió nada que valiese la pena (...) y no sé por qué me acordé de mi madre, que el año pasado tuvo un encuentro de antiguos alumnos de noveno. El viernes se compró para la fiesta una falda nueva y esmalte de uñas y el sábado fue a la peluquería y se pasó toda la tarde mirando viejas fotos y el domingo por la mañana nos anunció que no iba a ir a ninguna parte, porque hay cosas que ya no vuelven dijo, y yo les miraba las uñas pintadas a las chicas de nuestra clase y se me ocurrían un montón de preguntas y ninguna respuesta.
Y vinieron a verme otra vez y me preguntaron ¿Por Dios, tienes ya el discurso, Dub?, pero yo seguía sin tenerlo y lo único que tenía era rabia, porque la verdad es que era como otro deber que me habían puesto a mí solo y a los demás no (...).
Al final me salvó una casualidad. Fue anteayer, cuando salía de comer en el comedor, y de la ventana de los profesores me llamó la maestra de nuestra clase, pero no me llamó Doubek, me llamó Petr, como me llamo yo normalmente. Me acerqué despacio a la ventana donde estaba y me puse a pensar si no me había visto un rato antes tirar la cáscara de plátano, y en ese momento fue cuando se me ocurrió.
Se me ocurrió pensar que habían estado todo el tiempo llamándonos. Desde algún lugar al otro lado de la calle, como la maestra de mi clase a mí. Para que nos acercáramos a ellos, a la vida de los adultos. Y es que nos explicaban las guerras púnicas pero de verdad nos estaban llamando, no con palabras, solamente con estar enfrente y con mirarnos de vez en cuando con tanta superioridad, como diciendo que ya tendríamos que dejar de jugar al escondite y de hacer figuras de plastilina y que tendríamos que nadar hacia donde ellos estaban, hacia la otra orilla. Y creo que por esa llamada sí que deberíamos darles las gracias.

miércoles, junio 21, 2006

Alemania. Más allá del Mundial de fútbol. (III)


Caspar David Friedrich (1774- 1840) destaca por ser uno de los pintores paisajistas románticos más conocidos y reconocidos. En sus cuadros, más incluso que lo que está, es de especial interés lo ausente, lo que veríamos si pudiésemos avanzar unos pasos.

martes, junio 20, 2006

Tres razones.

Hay libros que, tras leerlos, se quedan dando vueltas, apareciendo y desapareciendo en cualquier momento y sin acaban de irse. Así sucede con Shalimar el payaso, del imprescindible Rushdie.

Tres meses después anoto tres razones para no olvidarlo:

1.- Su impresionante capacidad para caracterizar a los personajes de formas muy plásticas:

Sus sentidos eran arenas movedizas (...). Ahora veía sonidos. Oía colores. Tocaba sentimientos. Tenía que controlarse en las conversaciones para no preguntar "¿Qué es ese ruido rojo?."

2.- Su acertada visión sobre los problemas eternos de la humanidad:

La pérdida del sueño de un hombre, del hogar de una familia, de los derechos de un pueblos, de la vida de una mujer (...) es la pérdida de nuestras libertades: de todas las vidas, todos los hogares, todas las esperanzas. Cada tragedia se pertenece a sí misma y al mismo tiempo a todos los demás. Lo que disminuye a alguno nos disminuye a todos.

3.- Su sentido del humor:

Muerta, Nazarébaddor parecía más jovial de lo que había sido en los últimos días de su vida, y reconoció a muchos de los que la habían visto en visiones que la muerte le sentaba bien.
El horario es mejor - decía - y no tienes que preocuparte de los animales.

lunes, junio 19, 2006

Alemania. Más allá del Mundial de fútbol (II).

Johann Karl Friedrich Gauss (1777 - 1855), uno de los más grandes matemáticos de la historia, nació en Brunswick. Antes de cumplir tres años corrigió a su padre mientras éste se hallaba calculando lo que había de pagar a sus obreros. No sabemos si el error paterno era a favor o en contra del empresario. Lo que sí llama la atención es que Gauss por aquel entonces no sabía leer.
Hoy el padre le diría que se dejase de tanto número y cogiese el balón o el micrófono.

domingo, junio 18, 2006

Cifras discutibles.

A poco que uno busque por internet, puede encontrar la estimación de que el ser humano derrama, a lo largo de toda su vida, unos 70 litros de lágrimas... Me parece una afirmación arriesgada, pero me hace preguntarme cuánto habrán llorado los dictadores, los magnates de las finanzas o los programadores de televisión.

sábado, junio 17, 2006

Alemania. Más allá del Mundial de fútbol.

En su última etapa, concretamente en 1953, Bertolt Brecht resumía el siglo XX y anunciaba el XXI en tan sólo seis versos.

Estoy sentado al borde de la carretera,
el conductor cambia la rueda.
No me gusta el lugar de donde vengo.
No me gusta el lugar a donde voy.
¿Por qué miro el cambio de rueda
con impaciencia?

viernes, junio 16, 2006

Más cosas copiadas.

En esta ocasión copiamos (qué palabra tan fea, mejor decir "nos inspiramos" en) una iniciativa de un periódico, que durante la feria del libro de Madrid propuso a los lectores que escribiesen la dedicatoria personal que les gustaría leer de una serie de escritores.
Así que, para una inmensa minoría, el zoco propone la misma idea a sus escasos (qué palabra tan fea, mejor decir, "selectos") lectores, pero con una diferencia: vale cualquier escritor y cualquier libro. Ánimo.
A modo de ejemplo, supongamos una hipotética e improbable petición de dedicatoria efectuada por Vargas Llosa:
A Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera. "Para ti el amor y para mi el cólera. Siempre tuyo, Gabo."

¿Cuál es tu petición?

jueves, junio 15, 2006

Calígula.

Ahora que el fin de curso muestra su inminencia, propongo, a fin de que sea valorado de cara a su realización en algún festival de fin de curso de colegios e institutos, el siguiente diálogo de la obra Calígula (Albert Camus, 1945). Propongo sea introducida entre los esperados playbacks de Shakira y de Opá, a modo de entremés teatral.

- Buenos días, Cayo.
- Buenos días, Helicón.
- Pareces cansado.
- He caminado mucho.
- Sí, tu ausencia se ha prolongado mucho.
- Era difícil de encontrar.
- ¿El qué?
- Lo que yo quería.
- ¿Y qué es lo que querías?
- La luna.
- ¿Qué?
- Sí, quería la luna.
- ¡Ah!... ¿Para qué?
- Bueno... es una de las cosas que no tengo.
- Claro. ¿Y ya está todo resuelto?
- No, no he podido conseguirla.
-¡Qué lástima!
- Sí, por eso estoy cansado... ¡Helicón!
- Sí, Cayo.
- Piensas que estoy loco.
- De sobras sabes que nunca pienso. Soy demasiado inteligente para ello.
- Sí. ¡En fin! Pero no estoy loco y aún más: nunca he sido tan razonable. Simplemente, sentí en mí, de pronto, la necesidad de lo imposible. Las cosas, tal como son, no me parecen satisfactorias.
- Es una opinión bastante difundida.
- Es cierto pero antes no lo sabía. Ahora lo sé. El mundo, tal como está hecho, no es soportable. Por eso necesito la luna o la felicidad, o la inmortalidad, algo descabellado quizá, pero que no sea de este mundo.

miércoles, junio 14, 2006

Pequeños placeres.


La pimienta negra.

Su planta, el pimentero de la familia de las piperáceas, procede de la India. La diferencia de la pimienta negra con la blanca radica en que aquella es el fruto recolectado antes de que madure y secado para que se ennegrezca, mientras que la blanca es el fruto maduro, sin corteza y molido. Existen más variedades, como por ejemplo la pimienta de Jamaica (en la imagen), que se obtiene de un arbusto de la familia de las mirtáceas (Pimenta officinalis) propio de América.

Se conoce desde la antigüedad clásica y, posteriormente, los musulmanes actuaron de intermediarios en el intercambio Europa - Asia. En su comercio durante el siglo XVI tuvo gran protagonismo Portugal, que centralizó su comercio en el puerto indio de Goa, para después moverla por el interior de Europa a partir de Amberes. Esta actividad portuguesa (en régimen de monopolio) se carga la ruta anterior (hasta Egipto llevaban la pimienta los musulmanes y ésta cruzaba el Mediterráneo con los venecianos). Los portugueses también la introdujeron en América.

Fue la especia objeto de más actividad comercial, se calcula que el 75% del este beneficioso comercio era de pimienta. Hoy está en cualquier supermercado, dando lustre y esplendor a casi cualquier plato.