Vía fogonazos (cómo no)
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jueves, febrero 11, 2010
miércoles, noviembre 11, 2009
Estupor.
Veo con estupor una noticia en el telediario sobre los cuarenta años de Barrio Sésamo. Cuentan que hoy sería imposible una producción similar por lo políticamente incorrecto de los personajes: bulimia de Triki, síndrome de Diógenes de un macaco verde que vivía en un cubo de basura, afán de protagonismo de la rana Gustavo, paranoia en Coco... El colmo es que parece que ahora Triki come ¡zanahorias!
Se entiende que mi generación tenga cierta nostalgia de aquellas tarde con las manos en el bocadillo de nocilla y los ojos puestos en la tele, que echemos de menos al inconmensurable Triki. Lo que no tiene ni pies ni cabeza es que el pobre Triki eche de menos sus atracones de galletas...
Se entiende que mi generación tenga cierta nostalgia de aquellas tarde con las manos en el bocadillo de nocilla y los ojos puestos en la tele, que echemos de menos al inconmensurable Triki. Lo que no tiene ni pies ni cabeza es que el pobre Triki eche de menos sus atracones de galletas...
sábado, mayo 16, 2009
Políticos y frases.
Considero, sin más fundamento que el de la sensación superficial sin demasiada reflexión,que uno de los motivos por los que Barack Obama se ha convertido en una especie de ser mitológico subyugador y milagroso es su capacidad para generar buenas frases, como muestra el yeswecan, algo de lo que en la vieja Europa carecemos. Quizá el hecho de que los políticos no conquisten nuestras cabezas se explica porque hace tiempo que renunciaron a conquistar nuestros oídos.
A este respecto, y sin que sirva de estrambote nostálgico, encontré una anécdota en el curioso y recomendable libro de Manu Leguineche Madre Volga protagonizada por uno de aquellos políticos que sí sabían del poder de las palabras:
Leí en alguna parte que Winston Churchill enseñaba el Parlamento de Londres al general Dwight David Eisenhower, jefe de las fuerzas aliadas en Europa, cuando se asomó a la ventana y dijo conmovido: "Ahí tiene el Támesis." Eisenhower pareció poco impresionado. "El Mississippi o el Hudson son más grandes." "General - replicó el primer ministro- he visto el Mississippi y el Hudson. Son agua sucia. El Támesis es historia líquida."
A este respecto, y sin que sirva de estrambote nostálgico, encontré una anécdota en el curioso y recomendable libro de Manu Leguineche Madre Volga protagonizada por uno de aquellos políticos que sí sabían del poder de las palabras:
Leí en alguna parte que Winston Churchill enseñaba el Parlamento de Londres al general Dwight David Eisenhower, jefe de las fuerzas aliadas en Europa, cuando se asomó a la ventana y dijo conmovido: "Ahí tiene el Támesis." Eisenhower pareció poco impresionado. "El Mississippi o el Hudson son más grandes." "General - replicó el primer ministro- he visto el Mississippi y el Hudson. Son agua sucia. El Támesis es historia líquida."
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martes, julio 08, 2008
2146.

El artista alemán Jochen Gertz construyó a escondidas con un grupo de estudiantes un raro monumento. Al descubrir que en Alemania habían sido destruídos 2146 cementerios judíos, Gertz y los estudiantes robaron los adoquines de la plaza principal de Saarbrücken durante la noche. Gertz y los estudiantes escribieron en la cara inferior de los adoquines el número de cada uno de los cementerios desaparecidos y luego devolvían los adoquines al mismo sitio. Algunos años después la plaza de Saarbrücken recibió un nuevo nombre: Plaza del Monumento Invisible.
(Dubravka Ugresic: El Museo de la Rendición Incondicional)
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martes, junio 03, 2008
El día que Albert Einstein compró mil ejemplares de la misma revista.
Quizá a nuestros vecinos de porsilasmoscas les suene el nombre de John Hersey, pero por aquí lo conocimos gracias a la lluvia del fin de semana sumadas a las horas muertas de biblioteca.
En el año 1946 publicó un reportaje en la revista New Yorker sobre los supervivientes de Hiroshima con sus testimonios. En ese momento, a muchos estadounidenses se les desprendió un velo de la mirada y pudieron comprobar los sobrecogedores efectos del primer bombardeo nuclear.
Durante la inmediata posguerra la línea oficial promovida y supervisada por Washington y avalada por científicos y periodistas se basaba en dos puntos:
1.- El bombardeo era la única solución para derrotar a Japón (falso, se trataba de enseñarle un poco los dientes a Stalin antes de repartirse el mundo).
2.- La bomba de Hiroshima no había causado radiación alguna (sin comentarios).
Tal línea oficial había conseguido que muchos ciudadanos considerasen (y consideren) el tristemente célebre hongo atómico como una nueva estatua de la libertad, y lo que escribió Hersey removió las conciencias demostrando el valor neto del periodismo: la información como fuente de conocimiento para una sociedad, aunque sea a costa de una enorme vergüenza de sí misma. Algo irrenunciable para una democracia.
Se dice que Albert Einstein compró mil ejemplares de esa revista. ¿Qué habrá sido de ellos?
Más información y mejor, en el libro Historia de los bombardeos de Sven Lindqvist. Apto para días de lluvia.
En el año 1946 publicó un reportaje en la revista New Yorker sobre los supervivientes de Hiroshima con sus testimonios. En ese momento, a muchos estadounidenses se les desprendió un velo de la mirada y pudieron comprobar los sobrecogedores efectos del primer bombardeo nuclear.
Durante la inmediata posguerra la línea oficial promovida y supervisada por Washington y avalada por científicos y periodistas se basaba en dos puntos:
1.- El bombardeo era la única solución para derrotar a Japón (falso, se trataba de enseñarle un poco los dientes a Stalin antes de repartirse el mundo).
2.- La bomba de Hiroshima no había causado radiación alguna (sin comentarios).
Tal línea oficial había conseguido que muchos ciudadanos considerasen (y consideren) el tristemente célebre hongo atómico como una nueva estatua de la libertad, y lo que escribió Hersey removió las conciencias demostrando el valor neto del periodismo: la información como fuente de conocimiento para una sociedad, aunque sea a costa de una enorme vergüenza de sí misma. Algo irrenunciable para una democracia.
Se dice que Albert Einstein compró mil ejemplares de esa revista. ¿Qué habrá sido de ellos?
Más información y mejor, en el libro Historia de los bombardeos de Sven Lindqvist. Apto para días de lluvia.
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Política internacional.
viernes, mayo 09, 2008
Maus.

Maus es el título del comic de Art Spiegelman en el que cuenta la historia de sus padres, judíos en el infierno polaco de la Segunda Guerra Mundial, con estancia en Auschwitz incluida.
Llama la atención por animalizar a los personajes: los judíos son ratones, los alemanes gatos, los polacos cerdos... También destaca por presentar la supervivencia cotidiana en el horror más absoluto, y, por último, es de especial interés cómo se entrelaza la historia de Spiegelman con su padre, quien le cuenta la historia a lo largo de unas jornadas dilatadas en el tiempo y marcadas por la mezcla entre la recreación del pasado y la incomunicación del presente.
No se lo pierdan.
jueves, mayo 08, 2008
Frases terribles.
Oída al azar en la radio una frase de Juan March sobrecogedora: Todo el mundo tiene un precio, y quien no lo tiene es porque no vale nada.
Hablando de precios, March pagó el avión de Franco desde Canarias hasta el Marruecos español para comenzar la guerra civil... ¿Cuánto valdría Juan March?
Hablando de precios, March pagó el avión de Franco desde Canarias hasta el Marruecos español para comenzar la guerra civil... ¿Cuánto valdría Juan March?
domingo, abril 27, 2008
Sobre centenarios y nombres.


Es noticia en estos días el trabajo del historiador J. M. Aparisi sobre la identidad de los fusilados en el famoso cuadro de Goya. Es aún más noticia, si cabe, dado el bicentenario que se cumple este año.
Sin embargo, a pesar de que siempre es necesario (y netamente un trazo humano) buscar los nombres de las cosas, pienso que el anonimato confería cierta fuerza y carga simbólica a la escena.
Sí seguirá vigente el desconocimiento de los verdugos, reducidos a una máquina de matar en una suave diagonal y con las caras sustituidas por las armas en lo que concierne al protagonismo.
Aún así, de la obra de Goya sobre la guerra, en el zoco se prefiere la serie de grabados Los Desastres, donde en ocasiones es difícil discernir si los muertos son de uno u otro bando.
domingo, abril 20, 2008
Dubravka Ugresic.
Tomé el libro de Dubravka Ugresic de un estante remoto de la biblioteca, debido a que la clasificación se hace en función del apellido de los autores. El museo de la Rendición Incondicional debería ser estudiado en los institutos, unkiversidades y hasta en los Parlamentos como un manual del exilio.
La autora novela su propio exilio de una Yugoslavia agonizante y de una Croacia poco hospitalaria hasta un Berlín que se convierte en un espejo de los últimos cincuenta años de la historia de un siglo XX europeo especialmente problemático y febril, que diría el tango.
El lenguaje está lleno de magia, y la grandeza de su prosa es que esa magia no hace palidecer ni un ápice lo terrible y cruel de la situación de quien pierde no sólo su casa y su entorno, sino también su pasado y su futuro.
Necesaria novela en estos tiempos turbulentos. Para entender lo sucedido y para comprender lo que jamás sucedió (decía Sabina que no hay nostalgia peor que ésta, añorar lo que nunca jamás sucedió).
Para terminar, dejamos constancia de un consejo de viejo, dicho a Pérez Reverte por su abuelo:
Arturito, aprende francés, que en esta vida los españoles siempre tendremos que exiliarnos en alguna ocasión.
La autora novela su propio exilio de una Yugoslavia agonizante y de una Croacia poco hospitalaria hasta un Berlín que se convierte en un espejo de los últimos cincuenta años de la historia de un siglo XX europeo especialmente problemático y febril, que diría el tango.
El lenguaje está lleno de magia, y la grandeza de su prosa es que esa magia no hace palidecer ni un ápice lo terrible y cruel de la situación de quien pierde no sólo su casa y su entorno, sino también su pasado y su futuro.
Necesaria novela en estos tiempos turbulentos. Para entender lo sucedido y para comprender lo que jamás sucedió (decía Sabina que no hay nostalgia peor que ésta, añorar lo que nunca jamás sucedió).
Para terminar, dejamos constancia de un consejo de viejo, dicho a Pérez Reverte por su abuelo:
Arturito, aprende francés, que en esta vida los españoles siempre tendremos que exiliarnos en alguna ocasión.
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miércoles, abril 02, 2008
Escombros.

Teufelsberg es la colina más alta de Berlín, mide 115 metros. Bajo la superficie de hierba de la colina laten 26 millones de metros cúbicos de escombros de Berlín, recogidos y traídos aquí tras la Segunda Guerra Mundial. Teufelsberg, Insulaner y Bunkerberg son colinas artificiales de Berlín, construidas de un total de 100 millones de toneladas de ruinas de Berlín.
(Dubravka Ugresic: El museo de la rendición incondicional).
martes, marzo 18, 2008
La extraña actualidad.
En estos días se cumple el quinto aniversario de la invasión de Irak. Por casualidad coincide para mí con la lectura de Las sirenas de Bagdad, de Yasmina Khadra. El libro no alcanza la cumbre de su trilogía de Argel, pero vale la pena.
De todas formas, más que en asuntos de estos días, ese aniversario que quizá pase desapercibido entre procesiones de Semana Santa y de coches me recuerda a un libro que leí hace años y que no tiene nada que ver con el tema.
No recuerdo su título, pero sí que estaba ambientado en los Andes, en una pequeña y aislada comunidad. El libro transmitía una gran sensación de miseria y desamparo, lo que era inusual, pues se trataba de una obra de una colección para jóvenes (creo que Ala Delta). En estos días recordé a uno de los personajes, un maestro que buscaba en una tienda periódicos para enterarse de las noticias. Todos los periódicos que allí había estaban desfasados y, frecuentemente, se referían a varios años atrás; sin embargo eso no suponía ningún problema para el maestro, quien decía que las noticias son siempre las mismas.
Recordé a aquel maestro cuando me topé, en el colosal libro de Fernando Báez ya mencionado por estos pagos, una frase:
"Los comunicados procedentes de Bagdad son inadecuados, falsos e incompletos. Todo se encuentra mucho peor de los que nos han dicho. Hoy estamos próximos a un desastre".
Su autor es Lawrence de Arabia y data de 1920.
De todas formas, más que en asuntos de estos días, ese aniversario que quizá pase desapercibido entre procesiones de Semana Santa y de coches me recuerda a un libro que leí hace años y que no tiene nada que ver con el tema.
No recuerdo su título, pero sí que estaba ambientado en los Andes, en una pequeña y aislada comunidad. El libro transmitía una gran sensación de miseria y desamparo, lo que era inusual, pues se trataba de una obra de una colección para jóvenes (creo que Ala Delta). En estos días recordé a uno de los personajes, un maestro que buscaba en una tienda periódicos para enterarse de las noticias. Todos los periódicos que allí había estaban desfasados y, frecuentemente, se referían a varios años atrás; sin embargo eso no suponía ningún problema para el maestro, quien decía que las noticias son siempre las mismas.
Recordé a aquel maestro cuando me topé, en el colosal libro de Fernando Báez ya mencionado por estos pagos, una frase:
"Los comunicados procedentes de Bagdad son inadecuados, falsos e incompletos. Todo se encuentra mucho peor de los que nos han dicho. Hoy estamos próximos a un desastre".
Su autor es Lawrence de Arabia y data de 1920.
martes, agosto 07, 2007
La música no amansa a las fieras.
Adolf Hitler escuchaba música de judíos y rusos en sus últimos días, tan desquicidado y megalómano como siempre, pero con la derrota llamando a la puerta del búnker. Saldría con los pies por delante, rodeado de los más fieles entre los fieles, para no terminar de consumirse en una improvisada pira de gasolina requisada de las escasas provisiones oficiales.
Además de llevarse su cuerpo (episodio magistralmente narrado por la genial Concostrina), los rusos se llevaron sus discos, en concreto un capitán llamado Lew Besymenski. Su hija le preguntó en 1991 por el origen de una caja que había guardada en el ático con unos cien dicos. Como no quería quedar como un ladrón, al principio respondió con evasivas, pero nada puede con la insistencia de una hija.
Borodin, Rachmaninov o Tchaikovsky componen la colección que un día escuchaba, entre paredes de hormigón armado, el mismo diablo.
Además de llevarse su cuerpo (episodio magistralmente narrado por la genial Concostrina), los rusos se llevaron sus discos, en concreto un capitán llamado Lew Besymenski. Su hija le preguntó en 1991 por el origen de una caja que había guardada en el ático con unos cien dicos. Como no quería quedar como un ladrón, al principio respondió con evasivas, pero nada puede con la insistencia de una hija.
Borodin, Rachmaninov o Tchaikovsky componen la colección que un día escuchaba, entre paredes de hormigón armado, el mismo diablo.
domingo, agosto 05, 2007
Líbano.

Leído en estos días:
(...) Pocos europeos resisten la tentación, cada vez que conocen a un libanés, de preguntarle por su pertenencia comunitaria, negando indirectamente que la pertenencia al Líbano sea lo suficientemente significativa como para captar la personalidad de su interlocutor. En realidad, lo que se considera instintivamente cmo significante es la línea de separación entre musulmanes y cristianos, más que las líneas divisorias, que pueden ser muy importantes históricamente, en el interior de cada una de las dos partes de la población. Las razones de la importancia de esa distinción hay que buscarlas en la ideología que, demasiado a menudo, acompañó a la presencia colonial francesa en el Líbano. Francia no se presentó en el Líbano con sus hábitos laicos, sino como hija predilecta de la Iglesia y, por ello, protectora de los cristianos contra el "fanatismo" de los musulmanes. Inglaterra se presentó como patrocinadora de la unidad de las provincias árabes del Imperio otomano; su protestantismo le sirvió de escaparate reformador y de ideología secular, por encima de las comunidades religiosas locales y sus antagonismos. Sólo su apoyo a la creación de un Estado judío empañó su imagen en el curso del siglo XX, así como la de Estados Unidos, que apoyaron cada vez con mayor parcialidad la política israelí a partir de los años sesenta.
(Georges Corm El Líbano contemporáneo. Historia y sociedad)
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lunes, mayo 21, 2007
Antenas.

Interesante lectura Galicia en guerra de Eduardo Rolland. Aparece recogida la historia de una de las construcciones militares más importantes de toda la Península Ibérica debido a su trascendencia en el conflicto de mayores dimensiones de toda la historia.
En Arneiro (Cospeito, Lugo) los nazis ubicaron en 1939 un sistema de navegación apto para aviones y submarinos denominado Sonne. Diseñado por el checo E. Kramar se basaba en la emisión por parte de unas antenas de una secuencia de Morse que podía ser recogida por un receptor para marcar la ubicación del avión o el submarino.
Su cobertura alcanzaba las 1000 millas, con lo que el Atlántico Norte era controlado mediante esta estación. Los aliados llegaron a plantearse bombardear las instalaciones, pero desistieron de este proyecto cuando aprendieron a valerse ellos mismos de las señales emitidas por las antenas.
Hoy, en el mejor de los casos, están abandonadas. Fueron desconectadas en 1980 y su supervivencia es cuestión de suerte, tal y como podemos ver en el reportaje de José Cadaveira, de donde tomamos la foto.
Eduardo Rolland termina el capítulo dedicado a las antenas así:
Con toda seguridade, en Berlín, Londres ou Wáshington, falouse de Cospeito. Na súa parroquia de Arneiro, nun penedo onde florecen os toxos, aínda hoxe se ergue o Elektra Sonne, vital para as comunicacións do Reich.
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