De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas...
(J.M. Serrat)
viernes, julio 18, 2008
sábado, julio 12, 2008
El caso Tuláyev.
Escrito a comienzos de la década de los cuarenta en paralelo al sucesivo exilio del autor por Francia y México, El caso Tuláyev se inscribe en lo que podríamos denominar la narrativa desengañada, obra del grupo de intelectuales y militantes de izquierda que, mucho antes de los sucesos de Hungría del 56 o de la Checoslovaquia del 68, advirtieron y denunciaron la barbarie estalinista y la gangrena de todos sus peones.
Victor Serge es uno de esos autores, y en su novela se retratan de una manera magistral las purgas tan cotidianas en la Unión Soviética, con sus mecanismos perversos e irracionales.
Se puede leer la novela completa aquí, pero anda por las bibliotecas. Quizá no sea la mejor lectura para el verano si buscas evasión, pero es imprescindible si buscas la comprensión de un siglo pródigo en todo tipo de frustraciones y naufragios.
Para finalizar anotemos sencillamente los títulos de los capítulos, que poseen una extraña y premonitoria belleza en sí mismos:
I.- Los cometas de la noche.
II.- Las espadas son ciegas.
III.- Los hombres asediados.
IV.- Construir es perecer.
V.- El viaje a la derrota.
VI.- Cada quien se ahoga a su manera.
VII.- La Orilla de la Nada.
VIII.- El camino del oro.
IX.- Que la pureza sea traición.
X.- El deslizamiento de los témpanos continuaba...
Victor Serge es uno de esos autores, y en su novela se retratan de una manera magistral las purgas tan cotidianas en la Unión Soviética, con sus mecanismos perversos e irracionales.
Se puede leer la novela completa aquí, pero anda por las bibliotecas. Quizá no sea la mejor lectura para el verano si buscas evasión, pero es imprescindible si buscas la comprensión de un siglo pródigo en todo tipo de frustraciones y naufragios.
Para finalizar anotemos sencillamente los títulos de los capítulos, que poseen una extraña y premonitoria belleza en sí mismos:
I.- Los cometas de la noche.
II.- Las espadas son ciegas.
III.- Los hombres asediados.
IV.- Construir es perecer.
V.- El viaje a la derrota.
VI.- Cada quien se ahoga a su manera.
VII.- La Orilla de la Nada.
VIII.- El camino del oro.
IX.- Que la pureza sea traición.
X.- El deslizamiento de los témpanos continuaba...
viernes, julio 11, 2008
Convocatoria 14 julio.
Dado que el 14 de julio se cumplen cinco años de la muerte de Roberto Bolaño desde el zoco, a modo de homenaje, proponemos a los lectores/as, ocasionales y/o frecuentes, que el susodicho día (próximo lunes) coman arroz.
La razón de escoger este alimento se debe a un fragmento de su última entrevista, en la que cuando le preguntaban cómo había conquistado a su mujer, contestó:
Cocinándole arroz. En esa época yo era muy pobre y mi dieta era básicamente de arroz, así que lo aprendí a cocinar de muchas formas.
Por si hicieran falta ideas sobre qué plato cocinar:
· arroz salteado con salsa de yogur.
· arroz a la napolitana.
· chaw fan o arroz frito al estilo cantonés.
· arroz a la cazuela.
· arroz húngaro.
De sobremesa, café y un fragmento de su obra, sencillamente inmortal.
La razón de escoger este alimento se debe a un fragmento de su última entrevista, en la que cuando le preguntaban cómo había conquistado a su mujer, contestó:
Cocinándole arroz. En esa época yo era muy pobre y mi dieta era básicamente de arroz, así que lo aprendí a cocinar de muchas formas.
Por si hicieran falta ideas sobre qué plato cocinar:
· arroz salteado con salsa de yogur.
· arroz a la napolitana.
· chaw fan o arroz frito al estilo cantonés.
· arroz a la cazuela.
· arroz húngaro.
De sobremesa, café y un fragmento de su obra, sencillamente inmortal.
jueves, julio 10, 2008
miércoles, julio 09, 2008
Luciérnagas.
De Gioconda Belli...
A las cinco de la tarde
Cuando el resplandor se queda sin brillo
Y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día
Oigo el grupo bullicioso de niños
Que salen a cazar luciérnagas.
Corriendo sobre el pasto
Se dispersan entre los arbustos,
Gritan su excitación, palpan su deslumbre
Se arma un círculo alrededor de la pequeña
Que muestra la encendida cuenca de sus manos
Titilando.
Antiguo oficio humano
Este de querer atrapar la luz.
¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar
la noche?
El tiempo nos ha vaciado de fulgor.
Pero la oscuridad
Sigue poblada de luciérnagas.
A las cinco de la tarde
Cuando el resplandor se queda sin brillo
Y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día
Oigo el grupo bullicioso de niños
Que salen a cazar luciérnagas.
Corriendo sobre el pasto
Se dispersan entre los arbustos,
Gritan su excitación, palpan su deslumbre
Se arma un círculo alrededor de la pequeña
Que muestra la encendida cuenca de sus manos
Titilando.
Antiguo oficio humano
Este de querer atrapar la luz.
¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar
la noche?
El tiempo nos ha vaciado de fulgor.
Pero la oscuridad
Sigue poblada de luciérnagas.
martes, julio 08, 2008
2146.

El artista alemán Jochen Gertz construyó a escondidas con un grupo de estudiantes un raro monumento. Al descubrir que en Alemania habían sido destruídos 2146 cementerios judíos, Gertz y los estudiantes robaron los adoquines de la plaza principal de Saarbrücken durante la noche. Gertz y los estudiantes escribieron en la cara inferior de los adoquines el número de cada uno de los cementerios desaparecidos y luego devolvían los adoquines al mismo sitio. Algunos años después la plaza de Saarbrücken recibió un nuevo nombre: Plaza del Monumento Invisible.
(Dubravka Ugresic: El Museo de la Rendición Incondicional)
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lunes, julio 07, 2008
El zaguán de Salman (IX).
Éramos por naturaleza urracas del lenguaje y robábamos todo lo que sonaba brillante o resplandeciente.
(El suelo bajo sus pies).
(El suelo bajo sus pies).
lunes, junio 30, 2008
Bolígrafos (III)
Durante mucho tiempo culpé a los bolígrafos de las páginas en blanco que no pude empezar o que dejé a medio escribir. Siempre se tiende a buscar un responsable externo de nuestros fracasos y, es justo reconocerlo, los bolígrafos soportan la culpa con un silencioso y elegante estoicismo.
domingo, junio 29, 2008
Bolígrafos (II)
Debo reconocer que, a pesar de no ser santo de mi devoción, Juan José Millás tiene una manera fascinante de escribir artículos.
Aquí dejo uno sobre los bolígrafos y su diferente manera de morir respecto a los lápices. Altamente recomendable.
Aquí dejo uno sobre los bolígrafos y su diferente manera de morir respecto a los lápices. Altamente recomendable.
sábado, junio 28, 2008
Bolígrafos (I)



Según un minucioso estudio que combinó pruebas de sometimiento a calor, tensión y caída con prueba de manejo por parte de usuario, el bolígrafo bic es el de mejor relación calidad precio. El de escritura más apreciada por los usuarios es el Pilot BL-VB5 y, en cuanto al diseño, el más valorado es el Stabilo Bionic.
Tras la prueba de caída se constató que todos los bolígrafos analizados escribían con un grosor de trazado menor, salvo el staedtler, cuyas líneas pasaron de 0'56 mm de anchura a 0'62 mm. Curioso misterio.
Por último, anotar que sólo fueron sometidos a prueba los bolígrafos de tinta azul. Cuestión de nobleza, imagino.
martes, junio 24, 2008
32.
Noches aquellas de capítulos repetidos sin ningún tipo de orden. Aunque el orden era lo de menos. Feliz cumpleaños.
Horario de trabajo.
Ahora que la jornada laboral tiende por obra y gracia de la UE al infinito, es momento de recordar una de las películas más interesantes tomada al azar en un videoclub que resiste heroicamente los embates de las descargas de Internet.
Los edukadores (espantoso título en castellano sobre un original alemán más adecuado: Los años de abundancia han pasado) reflexiona sobre el mundo que estamos edificando y sobre la manera en que construimos verjas, muros y alambradas bajo la apariencia de lo cotidiano: casas, coches y planes de jubilación.
Refrescante y distinta, vale la pena. Dejemos un fragmento en esta noche de San Juan para ahuyentar las brujas, que jamás han sido tan amenazadoras como en estos días de flexibilización laboral. (Y nos solidarizamos con el cabreo del amigo Plutón).
Los edukadores (espantoso título en castellano sobre un original alemán más adecuado: Los años de abundancia han pasado) reflexiona sobre el mundo que estamos edificando y sobre la manera en que construimos verjas, muros y alambradas bajo la apariencia de lo cotidiano: casas, coches y planes de jubilación.
Refrescante y distinta, vale la pena. Dejemos un fragmento en esta noche de San Juan para ahuyentar las brujas, que jamás han sido tan amenazadoras como en estos días de flexibilización laboral. (Y nos solidarizamos con el cabreo del amigo Plutón).
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Política nacional.
jueves, junio 19, 2008
Nubes.
La diagonal ascendente del aula permitía ver, además de docenas de rostros concentrados, una fila de cielo azul surcado, de vez en cuando, por fragmentos de nubes.
domingo, junio 15, 2008
...Mar.
Los nacidos en el interior no acabamos de comprender el estrecho vínculo que une con el mar a los habitantes de costa, que se traduce en una especial melancolía intermitente cuando pierden el azul en su horizonte cotidiano. Eso quedó de manifiesto en una conversación reciente en torno a comida turca. Recordé una de las frases de Albert Camus, y tras anotarla aquí se la enviaré a una de esas personas que viven lejos del mar como náufragos.
Crecí en el mar y la pobreza me fue fastuosa; luego perdí el mar y todos los lujos me parecieron grises, la miseria intolerable.
Crecí en el mar y la pobreza me fue fastuosa; luego perdí el mar y todos los lujos me parecieron grises, la miseria intolerable.
sábado, junio 14, 2008
Roberto Bolaño.
Imagino como algo común para todos la existencia de una lista no escrita de nombres propios. Una lista dividida en epígrafes más o menos extensos: amistades, amores, conflictos, pérdidas... Y también escritores.
Por encima de sus obras concretas hay escritores que nos marcan, que nos rozan de una manera especial como si secretamente hubiesen decidido no sólo escribir para nosotros, sino escribirnos a nosotros.
Recordar esos nombres es recordarnos. Pienso en Albert Camus y en cómo era yo hace más de diez años. Pienso en Salman Rushdie y recuerdo leer como primera obra suya completa El último suspiro del moro (posteriormente terminé unos Versos Satánicos que me parecieron dramáticamente su peor novela y que a mis quince años me habían cerrado sus puertas a la altura aproximada de la página 15).
Hoy pienso en Roberto Bolaño. No sólo por sus sobrecogedoramente maravillosas obras escritas, sino por las que quedaron sin escribir debido a una muerte temprana. Dentro de un mes exactamente se cumplirán cinco años sin Bolaño. Por eso dejemos constancia de su última entrevista concedida, publicada en México la misma semana de su muerte.
Es extensa pero vale la pena. Lúcida y agresiva sobrevuela todo tipo de temas como un pájaro en peligro de extinción.
Anotemos algunas respuestas:
¿Qué es la patria para usted?
–Lamento darte una respuesta más bien cursi. Mi única patria son mis dos hijos, Lautaro y Alexandra. Y tal vez, pero en segundo plano, algunos instantes, algunas calles, algunos rostros o escenas o libros que están dentro de mí y que algún día olvidaré, que es lo mejor que uno puede hacer con la patria.
¿Ha vertido alguna lágrima por las numerosas críticas que ha recibido por parte de sus enemigos?
–Muchísimas, cada vez que leo que alguien habla mal de mí me pongo a llorar, me arrastro por el suelo, me araño, dejo de escribir por tiempo indefinido, el apetito baja, fumo menos, hago deporte, salgo a caminar a orillas del mar, que, entre paréntesis, está a menos de treinta metros de mi casa, y les pregunto a las gaviotas, cuyos antepasados se comieron a los peces que se comieron a Ulises, ¿por qué yo, por qué yo, que ningún mal les he hecho?
¿Cómo enamoró a su esposa?
–Cocinándole arroz. En esa época yo era muy pobre y mi dieta era básicamente de arroz, así que lo aprendí a cocinar de muchas formas.
¿Lautaro será escritor?
–Yo sólo espero que sea feliz. Así que mejor que sea otra cosa. Piloto de avión, por ejemplo, o cirujano plástico, o editor.
¿Qué siente cuando hay críticos como Darío Osses que considera que usted es el escritor latinoamericano con más futuro?
–Debe ser una broma. Yo soy el escritor latinoamericano con menos futuro. Eso sí, soy de los que tienen más pasado, que al cabo es lo único que cuenta.
Por encima de sus obras concretas hay escritores que nos marcan, que nos rozan de una manera especial como si secretamente hubiesen decidido no sólo escribir para nosotros, sino escribirnos a nosotros.
Recordar esos nombres es recordarnos. Pienso en Albert Camus y en cómo era yo hace más de diez años. Pienso en Salman Rushdie y recuerdo leer como primera obra suya completa El último suspiro del moro (posteriormente terminé unos Versos Satánicos que me parecieron dramáticamente su peor novela y que a mis quince años me habían cerrado sus puertas a la altura aproximada de la página 15).
Hoy pienso en Roberto Bolaño. No sólo por sus sobrecogedoramente maravillosas obras escritas, sino por las que quedaron sin escribir debido a una muerte temprana. Dentro de un mes exactamente se cumplirán cinco años sin Bolaño. Por eso dejemos constancia de su última entrevista concedida, publicada en México la misma semana de su muerte.
Es extensa pero vale la pena. Lúcida y agresiva sobrevuela todo tipo de temas como un pájaro en peligro de extinción.
Anotemos algunas respuestas:
¿Qué es la patria para usted?
–Lamento darte una respuesta más bien cursi. Mi única patria son mis dos hijos, Lautaro y Alexandra. Y tal vez, pero en segundo plano, algunos instantes, algunas calles, algunos rostros o escenas o libros que están dentro de mí y que algún día olvidaré, que es lo mejor que uno puede hacer con la patria.
¿Ha vertido alguna lágrima por las numerosas críticas que ha recibido por parte de sus enemigos?
–Muchísimas, cada vez que leo que alguien habla mal de mí me pongo a llorar, me arrastro por el suelo, me araño, dejo de escribir por tiempo indefinido, el apetito baja, fumo menos, hago deporte, salgo a caminar a orillas del mar, que, entre paréntesis, está a menos de treinta metros de mi casa, y les pregunto a las gaviotas, cuyos antepasados se comieron a los peces que se comieron a Ulises, ¿por qué yo, por qué yo, que ningún mal les he hecho?
¿Cómo enamoró a su esposa?
–Cocinándole arroz. En esa época yo era muy pobre y mi dieta era básicamente de arroz, así que lo aprendí a cocinar de muchas formas.
¿Lautaro será escritor?
–Yo sólo espero que sea feliz. Así que mejor que sea otra cosa. Piloto de avión, por ejemplo, o cirujano plástico, o editor.
¿Qué siente cuando hay críticos como Darío Osses que considera que usted es el escritor latinoamericano con más futuro?
–Debe ser una broma. Yo soy el escritor latinoamericano con menos futuro. Eso sí, soy de los que tienen más pasado, que al cabo es lo único que cuenta.
viernes, junio 13, 2008
domingo, junio 08, 2008
Fogonazos.
Aquí nos referimos a él en la barra de la derecha bajo la advocación de "El mejor." A día de hoy su último post no sólo confirma esa categoría sino que la agranda. Aunque el tema sea terrible (No leer en días tristes).
jueves, junio 05, 2008
12.
Se estiman en unos 12 los segundos que permaneció el primer avión a motor en el aire durante el primer vuelo, allá por 1903. Realmente no es mucho, pero seguro que para los hermanos Wright esos doce segundos se hicieron hermosamente eternos a pesar de su fugacidad.
martes, junio 03, 2008
El día que Albert Einstein compró mil ejemplares de la misma revista.
Quizá a nuestros vecinos de porsilasmoscas les suene el nombre de John Hersey, pero por aquí lo conocimos gracias a la lluvia del fin de semana sumadas a las horas muertas de biblioteca.
En el año 1946 publicó un reportaje en la revista New Yorker sobre los supervivientes de Hiroshima con sus testimonios. En ese momento, a muchos estadounidenses se les desprendió un velo de la mirada y pudieron comprobar los sobrecogedores efectos del primer bombardeo nuclear.
Durante la inmediata posguerra la línea oficial promovida y supervisada por Washington y avalada por científicos y periodistas se basaba en dos puntos:
1.- El bombardeo era la única solución para derrotar a Japón (falso, se trataba de enseñarle un poco los dientes a Stalin antes de repartirse el mundo).
2.- La bomba de Hiroshima no había causado radiación alguna (sin comentarios).
Tal línea oficial había conseguido que muchos ciudadanos considerasen (y consideren) el tristemente célebre hongo atómico como una nueva estatua de la libertad, y lo que escribió Hersey removió las conciencias demostrando el valor neto del periodismo: la información como fuente de conocimiento para una sociedad, aunque sea a costa de una enorme vergüenza de sí misma. Algo irrenunciable para una democracia.
Se dice que Albert Einstein compró mil ejemplares de esa revista. ¿Qué habrá sido de ellos?
Más información y mejor, en el libro Historia de los bombardeos de Sven Lindqvist. Apto para días de lluvia.
En el año 1946 publicó un reportaje en la revista New Yorker sobre los supervivientes de Hiroshima con sus testimonios. En ese momento, a muchos estadounidenses se les desprendió un velo de la mirada y pudieron comprobar los sobrecogedores efectos del primer bombardeo nuclear.
Durante la inmediata posguerra la línea oficial promovida y supervisada por Washington y avalada por científicos y periodistas se basaba en dos puntos:
1.- El bombardeo era la única solución para derrotar a Japón (falso, se trataba de enseñarle un poco los dientes a Stalin antes de repartirse el mundo).
2.- La bomba de Hiroshima no había causado radiación alguna (sin comentarios).
Tal línea oficial había conseguido que muchos ciudadanos considerasen (y consideren) el tristemente célebre hongo atómico como una nueva estatua de la libertad, y lo que escribió Hersey removió las conciencias demostrando el valor neto del periodismo: la información como fuente de conocimiento para una sociedad, aunque sea a costa de una enorme vergüenza de sí misma. Algo irrenunciable para una democracia.
Se dice que Albert Einstein compró mil ejemplares de esa revista. ¿Qué habrá sido de ellos?
Más información y mejor, en el libro Historia de los bombardeos de Sven Lindqvist. Apto para días de lluvia.
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sábado, mayo 31, 2008
Lisboa Story.
Recuerdo a duras penas una de las últimas frases de la película de Wenders Lisboa Story, sin embargo bajo múltiples posibilidades esa frase, que es de Fernando Pessoa, ha acompañado muchas mañanas desde que surgió de las sombras de un teatro convertido en sala de cine por la magia enlatada que obran los festivales:
A plena luz del día, hasta los sonidos relucen.
A plena luz del día, hasta los sonidos relucen.
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