jueves, mayo 13, 2010
sábado, abril 24, 2010
Con diez años de retraso.
Pienso en estos últimos tiempos con frecuencia en el siglo XX. Me sorprendo a mí mismo imaginando determinados sucesos de la historia en general o repasando aspectos de mi historia. No llego a conclusiones en ninguno de los dos ámbitos. Pero encontré por casualidad este poema de Eugenio Montejo a modo de despedida para la centuria.
Adiós al siglo XX
a Alvaro Mutis
Cruzo la calle Marx, la calle Freud;
ando por una orilla de este siglo,
despacio, insomne, caviloso,
espía ad honorem de algún reino gótico,
recogiendo vocales caídas, pequeños guijarros
tatuados de rumor infinito.
La línea de Mondrian frente a mis ojos
va cortando la noche en sombras rectas
ahora que ya no cabe más soledad
en las paredes de vidrio.
Cruzo la calle Mao, la calle Stalin;
miro el instante donde muere un milenio
y otro despunta su terrestre dominio.
Mi siglo vertical y lleno de teorías...
Mi siglo con sus guerras, sus posguerras
y su tambor de Hitler allá lejos,
entre sangre y abismo.
Prosigo entre las piedras de los viejos suburbios
por un trago, por un poco de jazz,
contemplando los dioses que duermen disueltos
en el serrín de los bares,
mientras descifro sus nombres al paso
y sigo mi camino.
Adiós al siglo XX
a Alvaro Mutis
Cruzo la calle Marx, la calle Freud;
ando por una orilla de este siglo,
despacio, insomne, caviloso,
espía ad honorem de algún reino gótico,
recogiendo vocales caídas, pequeños guijarros
tatuados de rumor infinito.
La línea de Mondrian frente a mis ojos
va cortando la noche en sombras rectas
ahora que ya no cabe más soledad
en las paredes de vidrio.
Cruzo la calle Mao, la calle Stalin;
miro el instante donde muere un milenio
y otro despunta su terrestre dominio.
Mi siglo vertical y lleno de teorías...
Mi siglo con sus guerras, sus posguerras
y su tambor de Hitler allá lejos,
entre sangre y abismo.
Prosigo entre las piedras de los viejos suburbios
por un trago, por un poco de jazz,
contemplando los dioses que duermen disueltos
en el serrín de los bares,
mientras descifro sus nombres al paso
y sigo mi camino.
viernes, abril 23, 2010
Palabras de fin de semana.
Podría acordarme de elato, moscella, seisavar o quitrín; pero, sin duda, la palabra del pasado fin de semana fue teponastle.
Feliz día del libro.
Feliz día del libro.
sábado, abril 17, 2010
Consejos.
En la cuenta atrás para el día del libro, una batería de consejos breves de escritores de todo pelaje sobre el acto de escribir: pincha aquí.
miércoles, abril 14, 2010
Nostalgia de las ruinas.
Leído en la magnífica y densa novela El pintor de batallas, de Pérez - Reverte:
Nuestro mundo fabrica escombros en vez de ruinas, y en cuanto puede mete un bulldozer y lo hace desaparecer todo, dispuesto a olvidar. Las ruinas molestan, incomodan. Y claro. Sin libros de piedra para leer el futuro. de pronto nos vemos en la otra orilla, con un pie en la barca y sin moneda para Caronte en el bolsillo.
Nuestro mundo fabrica escombros en vez de ruinas, y en cuanto puede mete un bulldozer y lo hace desaparecer todo, dispuesto a olvidar. Las ruinas molestan, incomodan. Y claro. Sin libros de piedra para leer el futuro. de pronto nos vemos en la otra orilla, con un pie en la barca y sin moneda para Caronte en el bolsillo.
martes, marzo 30, 2010
Mar y aledaños.
Miro el perfil flickr de nuestro viejo amigo Daniel y observo, como un síntoma de primavera la siguiente imagen, que hemos optado por situar a un clic de distancia en lugar de descargarla con premeditación y alevosía. No voy a preguntarle por las posibles derivaciones de la situación por las que deambula mi imaginación. Le preguntaré por las perspectivas de la Unión Europea. Lo urgente no deja paso a lo importante.
(Casualmente hoy echaba de menos el mar).
(Casualmente hoy echaba de menos el mar).
domingo, marzo 28, 2010
Hoy.
Día de tambores y cornetas. Cierta nostalgia. Echando de menos la hora que se nos volatilizó a las 2.
jueves, marzo 25, 2010
lunes, marzo 15, 2010
Amberville.
Por encima de que su final no esté quizá a la altura del resto de la novela, lo cierto es que Amberville es una lectura muy recomendable, especialmente porque estamos ante una novela negra, negrísima, protagonizada por muñecos de peluche.
Sorprende, engancha, entretiene y nos presenta un catálogo de bichos de peluche que harían las delicias del mismísimo Bogart.
Va un fragmento:
Y también hay un vídeo muy bien hecho que capta a la perfección el ambiente de la novela, si bien está en inglés:
Sorprende, engancha, entretiene y nos presenta un catálogo de bichos de peluche que harían las delicias del mismísimo Bogart.
Va un fragmento:
Tom - Tom Corneja se arrodilló y metió las plumas de las alas en la abertura. Hurgó tan hondo como pudo y fue sacando el relleno de la llama con tal encarnizamiento que hizo que Sam Gacela apartase la vista. Tanto zarpazo y tanto tirón en las entrañas de la llama prosiguieron hasta que casi todo el algodón de su relleno yacía amontonado en la acera junto a su dueño (...)
El cielo aún estaba lejos de aparecerm estrellado, pero aquí y allá se atisbaba la luz de la luna por las grietas del manto de nubes.
viernes, marzo 12, 2010
Mirar de oído.
Recientemente colgábamos una de las pequeñas joyas de Vetusta Morla, hoy traemos de su página una imagen de uno de sus carteles. Allí hay más.sábado, marzo 06, 2010
¿A ti cómo se te dice adiós?
Jamás pude verlo, aunque seguro que andará en algún servidor de Internet, susceptible de ser descargado; pero aún no he tenido la tentación de hacerlo.
Me habló de él M., que ahora está en Inglaterra con un pie en la música y otro en la comida macrobiótica o algo así (de él nos despedimos tirándonos la nieve posada sobre los coches) Se trataba de un corto compuesto de varias historias solamente sobre despedidas, breves momentos para los que debería existir alguna preparación académica o cultural. No la tenemos y las despedidas nos salen más mal que bien.
(Bien es cierto también que estamos condicionados por el cine, donde sí nos encontramos despedidas perfectas, pero curiosamente eso tampoco nos sirve de enseñanza, simplemente acentúa la pequeña frustración de no saber decir adiós aunque tengamos noche, niebla y elevados principios morales en un aeródromo de Casablanca.)
Lo que nos salva es el hecho de que pocas veces es un auténtico adiós, sino un hasta luego. Nos despedimos de personas que volveremos a ver, confiados en el reencuentro, un auténtico bálsamo para nuestros pequeños fracasos en las despedidas. Decir adiós para siempre se hace en contadas ocasiones y, aunque salga mal, puede repetirse una y otra vez en nuestra mente, añadiendo y quitando imágenes o palabras hasta dejarlo más o menos como hubiésemos querido.
Reconforta saber que la mayor parte de las veces las despedidas no son tales y podemos permitirnos ser torpes y poco inspirados. En mi caso hoy fue un hasta mañana.
Me habló de él M., que ahora está en Inglaterra con un pie en la música y otro en la comida macrobiótica o algo así (de él nos despedimos tirándonos la nieve posada sobre los coches) Se trataba de un corto compuesto de varias historias solamente sobre despedidas, breves momentos para los que debería existir alguna preparación académica o cultural. No la tenemos y las despedidas nos salen más mal que bien.
(Bien es cierto también que estamos condicionados por el cine, donde sí nos encontramos despedidas perfectas, pero curiosamente eso tampoco nos sirve de enseñanza, simplemente acentúa la pequeña frustración de no saber decir adiós aunque tengamos noche, niebla y elevados principios morales en un aeródromo de Casablanca.)
Lo que nos salva es el hecho de que pocas veces es un auténtico adiós, sino un hasta luego. Nos despedimos de personas que volveremos a ver, confiados en el reencuentro, un auténtico bálsamo para nuestros pequeños fracasos en las despedidas. Decir adiós para siempre se hace en contadas ocasiones y, aunque salga mal, puede repetirse una y otra vez en nuestra mente, añadiendo y quitando imágenes o palabras hasta dejarlo más o menos como hubiésemos querido.
Reconforta saber que la mayor parte de las veces las despedidas no son tales y podemos permitirnos ser torpes y poco inspirados. En mi caso hoy fue un hasta mañana.
viernes, marzo 05, 2010
Aullidos.
Según noticias llegadas al correo electrónico, el día 18 de marzo deberá ser conocido, a partir de este 2010, como el día mundial del aullido.
Todo llega, Roberto. Felicidades.
Todo llega, Roberto. Felicidades.
martes, marzo 02, 2010
Abandonos.
Uno de los iconosoestandartesdelaweb2.0llamadosblogs más interesantes que hay por ahí se centra en recoger imágenes de lugares abandonados. Se llama abandonalia.
Imagen de aquí.
Imagen de aquí.
sábado, febrero 27, 2010
CrushPak
Escuché en una ocasión a un diseñador industrial diciendo en un programa de radio que el cometido de su profesión era obtener una especie de revolución, cotidiana y silenciosa, que marcase un continuo antes y después en los hábitos de las personas.
Recordé a ese diseñador cuando tomé en la biblioteca el libro Packaging de la editorial Blume. Allí se analiza todo tipo de envases, acompañando en ocasiones ese análisis con entrevistas a los diseñadores.
Recordé a ese diseñador cuando tomé en la biblioteca el libro Packaging de la editorial Blume. Allí se analiza todo tipo de envases, acompañando en ocasiones ese análisis con entrevistas a los diseñadores.Asombra el CrushPak, un envase diseñado para poder tomar los yogures y otros postres similares sin necesidad de cuchara, simplemente apretando el envase. La empresa neozelandesa de diseño EverEdgeIP es su autora y según cuentan en el libro uno de sus trabajadores, Michael Kessel, decidió que había que crear un envase distinto cuando, sentado y conversando en la cocina de un vecino, vio como el hijo de cuatro años intentaba tomar un yogur estrujando el envase y desparramando todo el contenido. Reivindiquemos aquí, además del potencial creador de las personas, la absoluta necesidad de mantener las conversaciones informales como caladero de ideas, aunque provengan de hechos paralelos a las mismas.El CrushPak: sencillo, efectivo y capaz de reducir en un 36% el uso de plástico; es decir, una revolución silenciosa.
sábado, febrero 20, 2010
lunes, febrero 15, 2010
Sin premio.
Para mí, debería haber ganado el Goya al mejor corto de animación Alma.
Alma from Rodrigo Blaas on Vimeo.
Alma from Rodrigo Blaas on Vimeo.
domingo, febrero 14, 2010
Supervivientes
Leiro, en Ourense, cuenta con 1949 habitantes, 38 kilómetros cuadrados, el río Avia, el cruceiro y el monasterio de San Clodio, el balneario de Berán, la curiosa forma granítica de Pena Corneira, un afamado licor café y con un cine. Éste es de los pocos de su especie que sobreviven desperdigados y asfixiados por las nuevas tecnologías o las multisalas de los cines, lo cual convierte a Leiro en un lugar de peregrinación único y a la altura del Mont Ségur cátaro o de la ciudad perdida de Angkor Wat.
Abrió el 1983 y recientemente ha renovado sus instalaciones, tal y como podemos ver aquí. Su propietario se llama Ernesto y las entradas cuestan 3,5 euros la normal y 5 la 3D.
Habrá que ir en la búsqueda de pequeñas migajas del vértigo del que hablaba Bolaño en 2666.
Abrió el 1983 y recientemente ha renovado sus instalaciones, tal y como podemos ver aquí. Su propietario se llama Ernesto y las entradas cuestan 3,5 euros la normal y 5 la 3D.
Habrá que ir en la búsqueda de pequeñas migajas del vértigo del que hablaba Bolaño en 2666.
sábado, febrero 13, 2010
Controladores aéreos
Continuamos con la oferta de grandes momentos en breve espacio de tiempo para todos aquellos que, desbordados por el frenesí de la vida posmoderna (transmutada en prisa a costa de mantener sus vocales e hipotecar sus dos consonantes para adquirir tres), aspiran a comprenderla en mayor o menor medida, a pesar de que el resultado de esa comprensión pueda resultar aterrador.
Si ayer era un vídeo de toda la historia de la humanidad en tres minutos, hoy ofrecemos un pequeño texto del escritor colombiano Santiago Gamboa, que se encuentra unicamente a un clic de distancia y cuya lectura no excede los 2 minutos y treinta segundos.
Imagen de aquí.
Si ayer era un vídeo de toda la historia de la humanidad en tres minutos, hoy ofrecemos un pequeño texto del escritor colombiano Santiago Gamboa, que se encuentra unicamente a un clic de distancia y cuya lectura no excede los 2 minutos y treinta segundos.
Imagen de aquí.
jueves, febrero 11, 2010
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